lunes, 22 de junio de 2015

CONVIVENCIA DEMOCRATICA



CONVIVENCIA DEMOCRATICA

CONVIVENCIA: Es la acción de convivir (vivir en compañía de otro u otros).
Convivencia democrática.- Significa vivir “con” el que piensa distinto o que tiene distinto idioma, cultura, raza, religión en armonía sin que los derechos de una persona avancen sobre los derechos de los demás. Para respetar la convivencia democrática hay una obligación moral y subjetiva, que es la que nos cabe como integrantes del género humano y que está basada en que todos los seres humanos deben tener un trato igualitario sin importar las diferencias de origen. El ser humano es un ser social.
Ninguna persona vive absolutamente aislada del resto, ya que la interacción con otros individuos es imprescindible para el bienestar y la salud. La convivencia, de todas formas, puede resultar difícil por las diferencias de todo tipo (sociales, culturales, económicas, etc.) que existen entre los hombres. Diversas corrientes sostienen que la conciencia del Yo sólo puede tenerse a partir de la existencia del Otro. En dicha interdependencia social que se produce en la convivencia, la persona se define a sí misma.  Una mejor convivencia, con lazos sociales estrechos, contribuye al bienestar.
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhDNwwH7MWPY_9EG4lGzHquhEuTT2T5O5CQOYOdukXvkR9expIBi_YrYxuuHCPUcuQhODIGKCUskefnqDNcej2mDbSSa9JnUHbFBW_j7nVs5vkMusSHW5_1jPdLHd2nGORUWKRrjiZ3sxxl/s1600/planes-de-convivencia-escolar.jpgPRICIPALES PROBLEMAS QUE AFECTAN LA CONVIVENCIA
  • Discriminación (racial, de genero, posición social, religioso..etc)
  • La criminalidad (secuestro, extorsión, delitos económicos..etc)
  • Lesiones personales
  • Agresiones sexuales
  • Individualismo
Para contrarrestar los problemas que afecta el desarrollo de una optima convivencia ciudadana el estado lleva a cabo metodologías como por ejemplo los Planes Integrales de Convivencia y Seguridad, que son es un conjunto de estrategias trazadas de manera conjunta por las autoridades competentes de un Departamento, Distrito o Municipio, para atender las problemáticas y los hechos que atentan contra la convivencia y la  seguridad ciudadana de dichos territorios.

FORTALECIENDO LA CONVIVENCIA DEMOCRATICA
El jardín, como institución educativa, es una formación social en dos sentidos: está formada a partir de la sociedad y a la vez expresa a la sociedad. Lo que se habla en cada jardín, es el lenguaje particular de la sociedad. Los actores de la educación deben preocuparse en orientar y acompañar el crecimiento de los niños, promoviendo su desarrollo como sujetos de derecho y responsabilidad, es decir ser ciudadano.
En este contexto, el jardín en general, cumple una función socializadora que se  manifiesta en las interrelaciones cotidianas, en las actividades habituales; también se hacen explícitas en las charlas espontáneas o en discusiones y diálogos planificados para reflexionar sobre esas interrelaciones, para reconocer los acuerdos, las diferencias, las formas de alcanzar el consenso.  Sólo de esta manera se aprende a convivir mejor. , a su cometido de ser formadora de ciudadanas y ciudadanos, comprometidos crítica y activamente con su época y mundo, permite el aprendizaje y la práctica de valores democráticos: la promoción de la solidaridad, la paz, la justicia, la responsabilidad individual y social. Estos se traducen en las acciones cotidianas que transcurren en el aula, en la actitud comprensiva y educadora de los adultos que son los responsables de la formación, por eso, el desafío de toda institución educativa es convertirse en propulsora de procesos de democratización y participación y sobre todo  donde prime EL BUEN TRATO en nuestras relaciones interpersonales.
Entonces podemos plantearnos estas interrogantes: ¿Es posible un adecuado aprendizaje sin adecuada convivencia? ¿Se puede logra una buena convivencia sin aprendizaje?
Para que el aprendizaje sea posible, los intercambios entre todos los actores de la institución (alumnos, docentes y padres,  que comparten la actividad en la escuela y que conforman esa red de vínculos interpersonales que denominamos CONVIVENCIA deben construirse cotidianamente, mantenerse y renovarse cada día, según determinados valores. Sólo cuando en una institución escolar se privilegian la comunicación, el respeto mutuo, el diálogo, la participación y sobre todo  EL BUEN TRATO,  recién entonces se genera el clima adecuado para posibilitar el aprendizaje. Convivencia y aprendizaje, pues, se condicionan mutuamente. La causalidad circular permite comprender la interrelación entre ambos: cada uno es condición necesaria (aunque no suficiente por sí solo) para que se dé el otro.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhdzZ_NLuypNoU-vfB61tw-Sg6nY3VDsZabGnHE9FmVA__x6e05Jutk8WJaKXuZ10bz92aaORTbpU5gqwCef9VJJUkLSwinmK4k3N-JR-vdHg2JYRgdO-TEve__5VK_ZypCq1YMb1bCG4Z_/s1600/vida.jpgEntonces. ¿Qué significa aprendizaje de la convivencia?
En realidad, se trata de un doble aprendizaje. En primer lugar, la convivencia se aprende. Es más, es un duro y prolongado -hasta podríamos decir, interminable- aprendizaje en la vida de todo  persona, pues:
¨      sólo se aprende a partir de la experiencia.
¨      sólo se aprende si se convierte en una necesidad.
¨      sólo se aprende si se logran cambios duraderos en la conducta, que permitan hacer una adaptación activa al entorno personal y social de cada uno.
¿Cómo se aprende la convivencia?
Para aprender a convivir deben cumplirse determinadas procesos, que por ser constitutivos de toda convivencia democrática, su ausencia dificulta su construcción; por eso es necesario:
·         Interactuar (intercambiar acciones con otro /s)),
·         interrelacionarse; (establecer vínculos que implican reciprocidad)
·         dialogar (fundamentalmente ESCUCHAR, también hablar con otro /s)
·         participar (actuar con otro /s)
·         comprometerse (asumir responsablemente las acciones con otro /s)
·         compartir propuestas.
·         discutir (intercambiar ideas y opiniones diferentes con otro /s)
·         disentir (aceptar que mis ideas – o las del otro /s pueden ser diferentes)
·         acordar ( encontrar los aspectos comunes, implica pérdida y ganancia)
·         reflexionar (volver sobre lo actuado, lo sucedido.)
Por lo tanto el desafío de nuestras instituciones educativas  es  convertirse en propulsoras de procesos de democratización y participación, sólo será posible si el aula es la unidad operativa donde además de las acciones propias se gestionan las acciones institucionales.

COMPLEJIDADES ASOCIADAS A INTENCIONAR LA CONVIVENCIA COMO ÁMBITO RELEVANTE
http://www.gullies.k12.nf.ca/images/slideshows/kids.jpgEl convivir de personas en grupos e instituciones es un proceso constructivo continuo, donde ocurren transacciones, negociación de significados (Brunner, 1990), elaboración de soluciones, etc. Este convivir va creando un significado común construido históricamente (Geertz, 1994), de naturalidad y predictibilidad, que genera un sentido de familiaridad, un “así son las cosas y un así se hacen las cosas”, que llega a formar parte de la identidad del grupo y de quienes participan en él. Es así como convivir en una u otra institución, supone convivir en el marco de una identidad de grupo, expresado en formas particulares de relación, lógicas de acción y significados, valoraciones y creencias instaladas. Geertz entiende la cultura como este sentido común construido históricamente.
La manera de convivir es cultural y es construida. Sin embargo, es vivida por sus participantes desde la naturalidad y la familiaridad, de modo que contribuye a generar en ellos una vivencia de predictibilidad y seguridad. Esto no significa que no se den discrepancias. En el convivir pueden y suelen haber disensos y posiciones subversivas.
Frente a esto, surge la paradoja de la convivencia escolar que, al mismo tiempo de ser omnipresente, tiende a la invisibilidad. Si convivir de una manera determinada es lo que forma a los actores capaces de valorar y vivir la democracia y la cultura de paz, la propia convivencia escolar efectiva, “vivida”, debiera Si la convivencia escolar no contribuye a crear el clima necesario para formar sujetos democráticos que aporten a una cultura de paz, se debiera luchar por cambiarla. Ello conduce al tema del cambio, complejo y no completamente resuelto en el ámbito escolar. Pareciera razonable que la concepción de cambio que se baraje en la escuela incluyera, de manera respetuosa pero también estratégica, una clara comprensión de cómo opera aquello que se desea cambiar, en este caso la naturaleza del cambio hacia una cultura de inclusión, democracia y fraternidad. Lo que suele ocurrir es que se opta por un paradigma de cambio voluntarista e impositivo.
Una primera complejidad para actuar sobre la convivencia es su invisibilización. Si se crearan experiencias reflexivas, críticas, que visibilizaran la convivencia, la sacaran de su neutralidad y se la descubriera como principalísima gestora de lo formativo, surge la segunda complejidad: la del uso y familiaridad de las prácticas profesionales en marcha. Estas prácticas operan en el marco del conocimiento local (Geertz, Op. cit.), la recrean y mantienen, generándose en ellas una cierta inercia. Es necesario, entonces, proponer, enseñar y llevar adelante nuevas prácticas dentro de un nuevo marco.





¿QUÉ PODEMOS OBSERVAR EN LOS NIÑOS DE 3 A 5 AÑOS?
Entre los dos y tres años, se inicia una “crisis” que expresa la necesidad de individuación y afirmación respecto a los adultos que lo rodean. En esta etapa, al niño le es difícil considerar los pareceres de otros.
A los 4 años, los contactos con los “otros” se realizan con mayor fluidez y el egocentrismo, descrito como una característica del niño a decir de Piaget, tiene como función absorber o interiorizar al grupo social y al mundo físico para tomar conciencia de las personas y los objetos. En esta etapa, el niño comienza considerar los pareceres de los otros.
A los 5 años, disfruta de acomodarse a los grupos y participa más en juegos de roles.
Por ello, corresponde al nivel de Educación Inicial organizar la convivencia democrática en un clima cálido y respetuoso, donde el niño se sienta acogido y reconocido por todos los miembros de la institución educativa, tenga oportunidades para expresarse con espontaneidad usando sus propios lenguajes y se ejercite en la aceptación de las diferencias como algo natural. Y esta tarea no tiene que ver solo con la formación de futuros ciudadanos –como se suele decir–, sino también con el ejercicio ciudadano de hoy en el espacio educativo público, de manera específica, donde los niños tienen derechos, pero también responsabilidades.
CONCLUSIONES

v El nivel de educación inicial es el primer ámbito publico en el cual los niños se forman como ciudadanos y empiezan los normas mas formales para su convivencia con sus pares
v El niño toma conciencia de si mismo y la del otro ,es decir , comprende lo que esta permitido o autorregularse e interesarse por los demás y su entorno
v El grupo familiar también es vital para enseñar los valores que constituyen el núcleo de una formación ciudadana democrática y en paz. Por eso, es necesario aprender a expresarse, participar activamente, dialogar escuchando al otro, resolver las diferencias en forma armoniosa; esto es posible cuando la atención se pone en la formación integral de los y las estudiantes
v En el ámbito escolar, muchas veces los niños, niñas y jóvenes responden con cierto grado de agresividad a molestias pasajeras de sus compañeros ya sean de orden físico (un empujón, un manotazo) o de orden verbal (una mala palabra, una broma con doble sentido).

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